Quienes hemos dado estos días un paseo por el monte, o los más urbanitas por los paseos que rodean Mendillorri y Mendebaldea, hemos podido comprobar cómo en los arbustos ya se ven numerosos arañones de color negro azulado. Y es que durante la fiesta de la floración ya preveíamos un buen cuajado de fruto, y las lluvias de la segunda quincena de abril y primera de mayo nos aseguraron una buena cosecha.
Pero, ¿qué ha ocurrido en nuestros endrinos silvestres y cultivados con las sucesivas olas de calor y falta de agua desde finales de mayo? Hemos visto cómo en los endrinos silvestres el tamaño del arañón es muy pequeño, también podemos ver en el suelo que la sequía ha tirado parte de las endrinas porque el arbusto no podía con todos los frutos. En los campos de cultivo la situación cambia: los arañones también son muy pequeños, pero no encontramos por el suelo endrinas caídas gracias al apoyo del riego. El riego nunca llega a sustituir totalmente al agua de lluvia, por ello los frutos son pequeños, pero la atención de los agricultores y agricultoras aportando el agua necesaria consigue que la producción se mantenga en el árbol. Aun así hay fincas que se han visto afectadas por tormentas de granizo, pero son muy pocas y los daños no han sido graves.
Por ello seguimos con la misma impresión que tuvimos durante la época de floración: vamos a tener una buena producción. Y la sequía al menos nos aportará algo beneficioso: con un menor tamaño de fruto nuestros pacharanes tendrán un color más vivo y resultarán más aromáticos.
También un toque de atención a los aficionados a la elaboración de pacharán casero: los frutos ya se ven oscuros y aparentemente tienen color. Pero falta todavía más de un mes para que su maduración sea óptima y alcancen su máximo de color y una acidez más equilibrada. Recordemos que el arañón es un fruto de otoño y, aunque si durante el mes de agosto tenemos noches frescas se pueda adelantar un poco su maduración, este adelanto nunca será mayor de una o, como mucho, dos semanas. Por ello los elaboradores de Pacharán Navarro esperaremos a que pase agosto y unos días de septiembre para comenzar poco a poco la recogida en las fincas en que encontremos mejor maduración. Hasta entonces, paciencia y continuar cuidando nuestros endrinos.
